Una necesidad inherente: la adaptación de la inclusión educativa a la realidad social

Dariangel Valentina Moreno Muñoz es una niña que cursa el segundo grado de primaria en el colegio Madre Loreto Gabarre. Tiene 8 años y vive en San Miguel con sus padres, mientras que su hermana mayor aún se encuentra en Venezuela.

Dariangel fue diagnosticada con discapacidad intelectual leve y trastorno del espectro autista leve. Al principio fue difícil para su familia aceptarlo, pero a medida que se fueron informando lograron vencer los obstáculos encontrados.

El primer diagnóstico que tuvo Dariangel fue de autismo funcional. Para acceder a los estudios en una escuela especial, su madre tenía que trasladarse de una provincia a otra. La crisis en Venezuela dificultó el acceso a sus tratamientos por el tema de transporte, terapias, rehabilitación y alimentación. En vistas de esta situación, la familia decidió mudarse a Perú, donde todos comenzaron un nuevo proceso de adaptación.

Cuando llegó de Venezuela, ingresó a un Colegio de Educación Básica Especial (CEBE) a continuar sus estudios. Sin embargo, sus profesoras recomendaron que Dariangel pasara a un colegio regular, el Madre Loreto Gabarre. En esta institución, desarrolló progresivamente sus habilidades sociales interactuando con niños de su edad, participando en las actividades con mucho entusiasmo e integrándose con sus compañeros en un salón donde la quieren mucho.

Aunque su adaptación no fue sencilla, todo mejoró cuando una maestra, Miss Chelita, decidió enfocarse más en lo emocional y adaptar sus lecciones desde esta perspectiva. Para el caso de Dariangel, las clases son visuales, con imágenes y dibujos para que entienda con mayor facilidad. También se organizaron sus horarios para que pueda cumplir su jornada escolar. Junto con todo ello, el ambiente inclusivo que incentivó la docente en sus clases cambió la relación con sus compañeros, que dejaron de burlarse de Dariangel. Asimismo, se generó un entorno donde las familias de los estudiantes apoyaron la adaptación de la niña en la escuela.

En la actualidad, Dariangel es una niña muy amorosa. Tiene una excelente relación con la profesora que adapta estrategias metodológicas para lograr su mejor desempeño y disfruta estar en su aula compartiendo con sus amigos. La relación con sus compañeros fue un factor clave en su proceso de adaptación de ingreso a la escuela: al incluirla en sus juegos y ser tolerantes lograron que Dariangel se abriera e interactuara libremente con ellos. Hoy podemos verla rodeada de otros niños todo el tiempo, llamando a otros estudiantes para jugar juntos.