Una joven con un diagnóstico de parálisis cerebral estudia en un colegio regular apoyada por Cáritas Tacna

Melanie Choque Mamani tiene 15 años, con un diagnóstico de parálisis cerebral. Actualmente cursa el primer año de secundaria en la institución educativa regular Dr. Luis Alberto Sánchez en Tacna, Perú. Vive con sus padres y sus hermanos. Su mamá es ama de casa y su papá tiene empleos esporádicos. Debido a su discapacidad, no puede caminar tramos largos y utiliza una silla de ruedas para desplazarse. También tiene algunas dificultades de comunicación ya que sólo puede decir algunas palabras, pero entiende cuando alguien le habla. 

Luego de un breve período en un Colegio de Educación Básica Especial (CEBE) y gracias al apoyo de Cáritas Tacna, Melanie ingresó a la escuela inclusiva donde estudió desde la primaria hasta la actualidad. Durante la etapa de la primaria, contó con el apoyo muy significativo de sus compañeros y de una maestra que buscó un modo distinto de evaluarla. Al darse cuenta de que Melanie no podía escribir, creó un método basado en imágenes. Todas estas facilidades hicieron que la etapa educativa de Melanie fuera muy provechosa y fomentó sus ganas de asistir al colegio y sentirse feliz con sus compañeros y maestra.

Además, la escuela comprendió que los niños con discapacidad necesitan adaptaciones relativas a los espacios, por lo que se modificó el baño utilizado por los docentes para que pueda ser utilizado fácilmente por personas con discapacidad motora.

El tránsito a la secundaria no ha sido sencillo. Al cambio de institución, modalidad de cursada y nuevos compañeros se suma que la joven es adolescente. Esto genera cambios corporales propios de la edad que ocasionan situaciones con las que la escuela y Melanie están aprendiendo a incorporar en su vida.

En este proceso de cambio, es muy importante el apoyo por parte de la familia. Si bien Gladys, la mamá de Melanie, en algunas ocasiones considera que lo mejor sería cambiar a su hija a un colegio de educación básica especial debido a que podría tener terapias tanto de lenguaje como físicas que por el momento no puede costear, reconoce que los progresos alcanzados por su hija se deben a que optó por una escuela de educación básica regular.