Un adolescente con discapacidad motora e intelectual leve que se supera día a día

Celestino Barriga Flores tiene 18 años y fue diagnosticado con síndrome fetal por alcoholismo, por lo que tiene discapacidad física motora en sus miembros inferiores y discapacidad intelectual leve. Vive en el Hogar San José de la Fundación Alirio Henao, ya que su tutela la tiene el Sr. Henao Giraldo, fundador del Hogar, y fue otorgada de manera legal por la Defensoría de la Niñez y Adolescencia del Gobierno Autónomo Departamental de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. La Defensoría estableció que Celestino se encontraba en un alto riesgo social: decidieron realizar los trámites legales para quitarle la tutela del niño a sus padres, presos por infringir la Ley del Régimen de la Coca y Sustancias Controladas.

Desde su ingreso al Hogar a los 6 años, Celestino cuenta con apoyo psicopedagógico tres veces a la semana, además de recibir asistencia psicológica y fisioterapia por profesionales especializados dentro de dicha institución.

Celestino forma parte del sistema educativo regular desde hace trece años. Completó con éxito los niveles inicial y primario y actualmente se encuentra estudiando el bachillerato en la unidad educativa Constantino Cuellar. El joven asiste a la escuela por la tarde y paralelamente cursa el nivel Técnico Humanista, realizando la formación en taller de electricidad tres veces por semana durante la mañana.

Es muy querido por sus compañeros: siempre están atentos a colaborar con su silla de ruedas y comparten tiempo con él sin discriminarlo o relegarlo por su discapacidad. Celestino se relaciona con todos, es muy alegre y comedido y participa en todas las actividades del colegio.

Por su parte, sus profesores destacan que el  joven no se separa del grupo, cumple con los mismos avances planificados para todos, hace sus presentaciones/exposiciones en frente de la clase y, con su voz baja, defiende lo que aprende. El deseo de superación de Celestino es un ejemplo e inspiración para toda la comunidad educativa. Además, desde la escuela reconocen el trabajo que realiza el Hogar San José para fortalecer la autoestima de Celestino. Las ganas de ser cada vez mejor, sin dejar de reconocer su discapacidad, son notorias para todos.