La responsabilidad compartida entre escuela y familia, la base de superación de una joven con síndrome de Down

Danna Soto Ronceros cursa el sexto año de primaria en el colegio Madre Loreto Gabarre. Tiene 14 años y vive en Pueblo Libre junto a su hermano menor y sus padres. Danna fue diagnosticada con síndrome de Down.

La familia Soto Ronceros vivía en una hacienda azucarera en Huacho, Perú. Los padres de Danna trabajaban en el campo. Al enterarse de la discapacidad de su hija, reconocieron que donde vivían no tendrían acceso a especialistas que la ayudaran a su desarrollo y decidieron mudarse a Lima.

Así, la familia Soto Ronceros se trasladó lejos de sus parientes y amigos y empezó un nuevo reto con muchos de los temores propios de un padre y madre que acaban de tener una niña con síndrome de Down. El período de duelo que suele generar la discapacidad en los familiares exacerbó temores y preocupaciones tales como que no pueda caminar, no pueda hablar y otros miedos respecto al desarrollo de Danna.

Ya en Lima, acudieron a un médico recomendado por amigos de su comunidad quien los orientó sobre las expectativas de desarrollo que tenía Danna. Desde ese momento, sus padres optaron por enfrentar sus temores con el fin de brindarle a su hija la mejor calidad de vida a la que pudiera acceder. Se plantearon objetivos y la evolución de Danna fue muy gratificante para ellos, rompiendo esos miedos iniciales.  

El proceso educativo de Danna pasó por distintos hitos. Estudió en un colegio personalizado en el que sentía que no era tomada en cuenta, luego en una escuela donde logró desarrollar distintas habilidades y finalmente ingresó al colegio Madre Loreto Gabarre. Allí encontró un clima de compañerismo que le permite aprovechar y disfrutar de su experiencia educativa hasta el presente.

Al principio, fue difícil lograr que Danna permaneciera en el salón de clase, hoy lo difícil es despedirla cuando las clases finalizan. Actualmente, es una alumna que participa en las actividades del colegio.

Parte de la buena adaptación escolar de Danna tiene que ver con el Servicio de Apoyo y Asesoramiento a las Necesidades Educativas Especiales (SAANEE), un equipo que funciona como parte del Ministerio de Educación y que acompaña los distintos casos de educación inclusiva en instituciones educativas públicas. El SAANE realiza seguimiento al caso de Danna y le brinda alternativas metodológicas personalizadas que le ayudan en su proceso educativo.