Con una esperanza de vida corta, hoy cursa Derecho en la Universidad y finalizó sus estudios con honores

Marco Antonio Huanca Mamani tiene 22 años y actualmente está cursando el primer año de la carrera de Derecho en la Universidad Técnica de Oruro. Marco Antonio tiene discapacidad física - motora como consecuencia de la Distrofia Muscular de Duchenne, una forma de distrofia muscular degenerativa que produce deficiencia muscular progresiva y rápida y que conduce a la discapacidad física y a una muerte prematura debido a complicaciones respiratorias y cardíacas.

Marco cursó el nivel inicial en una escuela regular sin inconvenientes. Sus padres –que siempre contaron con el apoyo del Centro de Rehabilitación Huanuni de Oruro- notaron que su condición empeoraba progresivamente. Por su parte, sus docentes del nivel primario, atentos a la pérdida de movilidad de las manos de Marco, decidieron trabajar con adaptaciones curriculares no significativas. El niño finalizó la primaria con buenos logros y, como hasta ese momento, continuó el nivel secundario en una institución regular.

Marco siempre recibió el máximo apoyo por parte de su papá, que en esa época se convirtió en el presidente de la junta escolar de padres de familias, aprovechando la oportunidad para sensibilizar a la comunidad educativa y trabajar por el bienestar de la escuela y de su hijo.

Los compañeros de Marco se sentían contentos con él y admiraban los avances educativos que iba consiguiendo sin ninguna limitación. Su papá y el Centro de Rehabilitación jamás dejaron de apoyarlo para que haga uso de su derecho de estar incluido en el ámbito educativo.

Marco finalizó la secundaria en el cuadro de honor, ocupando el primer lugar entre los mejores estudiantes. Según la Ley de Educación boliviana, al obtener el primer lugar tenía derecho a un reconocimiento económico y un pase libre a la educación superior.

Aunque la universidad siempre había sido una de sus metas, tomó algún tiempo que Marco decida iniciar los estudios superiores. Una vez más, el apoyo de su padre y del Centro de Rehabilitación fue indispensable. Con el conocimiento de la Ley nº 223 y la Ley nº 70 y el apoyo de las autoridades del Comité Departamental de la Persona con Discapacidad (CODEPEDIS) y la Unidad Municipal de Atención a la Persona con Discapacidad (UMADIS), su papá se puso en marcha para que Marco haga ejercicio de sus derechos. En la Universidad, fue recibido en medio de aplausos por seguir apostando a su proyecto de vida.