Con apoyo de familia y amigos una joven hipoacúsica hoy cursa su 1er año en la Universidad

Desde hace 14 años que la trayectoria educativa de Andrea Vanessa Bacotich Jiménes es inclusiva, desde el nivel inicial hasta la carrera de Arquitectura y Diseño Gráfico en la Universidad Católica Boliviana donde está cursando su primer año. El diagnóstico de Andrea es hipoacusia bilateral profunda y síndrome de disfunción lagrimal, también conocido como “ojo seco”. Utiliza lentes de aumento ya que tiene baja visión del 50%, especialmente en el ojo derecho. Por otro lado, también utiliza gotas especiales por su alta viscosidad y propiedad de lubricación y humectación.

Su madre, Tania, aprendió Lengua de Señas Boliviana (LSB) en el Centro de Educación Auditiva Diana (CEADI) en coordinación con la Asociación Amigos de los Niños Excepcionales de Tarija (ANET). Fue en ANET donde Tania perfeccionó sus conocimientos hasta ser profesora de LSB. La preparación de Tania en LSB fue clave para que Andrea pudiera tener un aprendizaje significativo en el colegio, ya que su madre cumplió el rol de intérprete desde el nivel inicial.

Andrea cursó la primaria en la escuela regular Jorge Arauz Campero, donde algunos profesores se interesaron en aprender LSB y le solicitaron a la directora que les otorgara una capacitación. No sólo para ser capaces de atender los requerimientos de la niña, sino pensando también en los estudiantes sordos que podrían llegar a la institución en el futuro.

Durante los primeros años del nivel primario, Tania ofició como intérprete de Andrea, quien estudiaba los contenidos curriculares por medio de la lengua de señas. Al mismo tiempo, sus compañeros de clase aprendían LSB. En paralelo a la escuela, Andrea asistía al CEADI para perfeccionar su manejo de la lengua de señas.

En la secundaria, muchos adolescentes, jóvenes, profesores y directivos del colegio aprendieron LSB básica, creando un ambiente inclusivo para Andrea y para otros niños que ingresaron a la escuela con la misma condición. En ocasiones, una amiga de Andrea sustituía a Tania como intérprete.

Actualmente, Andrea es una joven muy orgullosa por sus logros que estudia en la Universidad Católica Boliviana. Al igual que su intérprete, que la acompaña en el proceso educativo, sus docentes la apoyan en todo lo que ella requiere. El rol de su madre ha sido fundamental en todo su recorrido educativo. El empoderamiento en lo relativo a la discapacidad de su hija, la transformó en una persona luchadora por los derechos de las personas con discapacidad.